El árbitro australiano Shaun Evans negó haber hecho un gesto asociado al supremacismo blanco durante la transmisión del Mundial. Afirmó que el movimiento de su mano fue «involuntario» e «inconsciente».
Evans aclaró que no tuvo la intención de comunicar ningún mensaje o afiliación. Describió el gesto como un movimiento que realizó repetidamente mientras sostenía un bolígrafo.
La controversia estalló cuando cámaras enfocaron al equipo del VAR y captaron a Evans haciendo un gesto parecido al símbolo de «OK». Este gesto ha sido utilizado en algunos contextos por grupos de extrema derecha, aunque también tiene significados comunes y no políticos.
Evans expresó su pesar por la interpretación errónea del gesto, enfatizando que no fue consciente de su acto. La organización Fare, dedicada a combatir el racismo en el fútbol, solicitó su exclusión, señalando la similitud del gesto con símbolos supremacistas.
No obstante, la FIFA confirmó que su Comité Disciplinario investigó el asunto y no encontró pruebas de mala conducta. Por lo tanto, Evans seguirá en el equipo arbitral del Mundial 2026.
Con 38 años, es uno de los árbitros más experimentados de Australia, ha sido parte de la lista FIFA desde 2012 y ya participó en el Mundial anterior, aunque en esta edición se desempeña como parte del equipo de VAR.






