El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, visitó el vestuario de la selección de Irán tras su empate 2-2 contra Nueva Zelanda en su primer partido en la Copa Mundial 2026. Durante esta visita, Infantino recibió quejas sobre el trato desigual al equipo en Estados Unidos.
El encuentro ocurrió después de un intenso partido en Los Ángeles, donde Irán logró empatar en dos ocasiones. Infantino se dirigió a los jugadores y al cuerpo técnico, elogiando su rendimiento bajo presión. Reconoció que el partido fue complicado y dijo entender sus dificultades.
Subrayó su apoyo al equipo, afirmando que estaban enviando un mensaje poderoso al mundo. Su presencia fue vista como un reconocimiento a los desafíos que Irán enfrentó al no poder establecer su sede en Estados Unidos debido a la guerra.
A pesar del resultado, hay frustración en el equipo iraní. El entrenador Amir Ghalenoei y el capitán Mehdi Taremi expresaron su preocupación por los arreglos de viaje y la programación. Taremi mencionó que el equipo se siente oprimido en el Mundial.
En un video de la reunión, el traductor solo compartió con Infantino las inconformidades del equipo. Ghalenoei criticó las condiciones de preparación, pero enfatizó que el equipo se mantendría concentrado en su campaña.
Infantino se comprometió a ayudar a resolver algunos de los problemas que enfrenta Irán durante la competición.








