Acapulco ha decidido no permitir la operación de plataformas de transporte como Uber y DiDi, mientras que muchas ciudades en el país buscan atraerlas. En su lugar, las autoridades locales están trabajando en una alternativa propia para modernizar el servicio de transporte en la ciudad.
La Comisión Técnica de Transporte y Vialidad de Guerrero ha declarado que estas aplicaciones no podrán operar en Acapulco. Esto se enmarca dentro de una estrategia más amplia para controlar y mejorar el sistema de movilidad local.
Entre las acciones desarrolladas están:
– Capacitación para choferes del transporte público.
– Renovación de unidades de transporte.
– Creación de una plataforma digital que funcione bajo el sistema local de movilidad.
El director de la comisión, Arturo Salinas Sandoval, informó que ya se han tomado medidas contra intentos previos de operación de estas aplicaciones. Varios vehículos fueron confiscados por operar sin permisos y quedaron fuera de circulación durante diez días.
Las autoridades locales sostienen que no es necesario abrir el mercado a empresas externas, ya que la cantidad de vehículos disponibles es suficiente para satisfacer la demanda actual. La estrategia prioriza la mejora del servicio existente, actualizando el parque vehicular y ofreciendo herramientas tecnológicas que permitan competir con aplicaciones dominantes en otras ciudades.
El secretario técnico de la comisión, Rafael Beltrán Bautista, ha reafirmado la instrucción de la gobernadora de evitar la entrada de plataformas de transporte privado. La administración también planea implementar programas de capacitación para los operadores y desarrollar una aplicación oficial que conecte a usuarios con transporte autorizado en Acapulco.
El desafío radica en si la nueva aplicación local podrá cumplir con las expectativas de residentes y turistas. Acapulco se enfrenta a la tarea de probar la efectividad de su estrategia de exclusión.






