Guanajuato.- La creación de una clínica especializada para la comunidad LGBTTTIQ+ en Guanajuato, anunciada hace casi dos años y medio, se encuentra en fase de planeación, con la proyección de concluir el proyecto ejecutivo en septiembre de este año. Este establecimiento estará ubicado en Irapuato, en las antiguas instalaciones del CECAMED, y cuenta con un presupuesto de 2.7 millones de pesos destinado a su adecuación.
La Secretaría de Obra Pública informó que actualmente se trabaja en el diseño del espacio, que abarcará 324.20 metros cuadrados con consultorios, áreas de atención médica, nutrición y psicología, además de instalaciones administrativas y sanitarias. Este proyecto surgió en 2022, cuando la asociación AMICUS, dedicada a la defensa de los derechos humanos de las diversidades sexogenéricas, logró un amparo judicial para asegurar recursos públicos que promuevan los derechos de la comunidad LGBTTTIQ+.
En diciembre de 2023, se aprobó una partida de 10 millones de pesos que se sumaría a un millón destinado a la lucha contra la discriminación por identidad de género, resultando en un total de 11 millones de pesos para la creación de esta clínica. Sin embargo, diversas organizaciones han expresado su preocupación por la falta de información sobre los avances del proyecto, ya que no existe una fecha establecida para su apertura.
Gabriel Cortés Alcalá, secretario de Salud del estado, destacó que se espera atender a aproximadamente 45 mil personas en la entidad. A pesar de las expectativas de que la clínica esté operativa este año, la Secretaría de Obra Pública aún no ha definido un cronograma puntual para el inicio de trabajos, programado para septiembre.
Se ha aclarado que, aunque la clínica se enfocará en proporcionar servicios de medicina preventiva y salud integral, no ofrecerá tratamientos hormonales o de afirmación de género para personas trans, debido a la falta de legislación en este ámbito dentro del sistema de salud. Ricardo García Frausto, subsecretario de la Diversidad Sexual y de Género, subrayó la necesidad de incluir estos servicios específicos, a pesar de su complejidad legislativa.
Asimismo, se enfatizó que el presupuesto destinado a la clínica no proviene de los 11 millones mencionados previamente, sino de una partida transferida a la Secretaría de Salud, que originalmente estaba destinada a la capacitación del personal enfocado en diversidad sexogenérica.
Los colectivos consultados han insistido en que la clínica es una necesidad apremiante para asegurar el acceso a la salud de la población LGBTTTIQ+ en un entorno libre de discriminación. Activistas han manifestado que las prácticas discriminatorias continúan presentes en el sector salud, haciendo hincapié en la urgencia de abrir esta clínica para brindar atención especializada.
Finalmente, se ha destacado la necesidad de una comunicación clara sobre los avances del proyecto; organizaciones como Amicus han recibido numerosas consultas sobre la apertura de la clínica, reflejando la inquietud y el interés real por parte de la comunidad LGBTTTIQ+.






