En Irapuato, adultos mayores de la comunidad LGBTTTIQ+ compartieron sus experiencias durante un desayuno organizado por Pride Oficial Irapuato, en el contexto del Mes del Orgullo. Las historias narradas reflejaron una realidad de discriminación y miedo que imperó hace 50 o 60 años.
Mario Abel, uno de los asistentes, recordó el rechazo que enfrentó incluso en su familia. A pesar de las dificultades, enfatizó que logró construir relaciones significativas y aprendizajes. Durante el evento, representantes de organizaciones civiles y autoridades locales destacaron la importancia de la lucha de las generaciones mayores para los avances actuales en derechos.
Ricardo García, representante de la Procuraduría de los Derechos Humanos, subrayó que «no hay orgullo sin memoria», aludiendo a las severas discriminaciones que vivieron muchas personas en las décadas de 1980 y 1990. El regidor panista Gerardo Barroso expresó que los derechos conquistados son el resultado de años de resistencia y abogó por mantener la visibilidad de estas luchas.
Arturo Álvarez, presidente de la asociación Dehusex, recordó cómo la prensa solía estigmatizar a las personas homosexuales en el pasado. Sin embargo, afirmó que el esfuerzo colectivo ha llevado a avances significativos en la actualidad. El desayuno se convirtió en un homenaje a aquellos que enfrentaron épocas de represión, recordando que los derechos actuales son fruto de su valentía y autenticidad.







