Al menos 10 personas que participaron en la Marcha del Orgullo en Estambul fueron detenidas por la Policía, desafiando la prohibición impuesta por las autoridades. La movilización se llevó a cabo en el barrio Kadikoy, a pesar de las restricciones que prohíben este tipo de manifestaciones.
Los asistentes, que reclamaban derechos para la comunidad LGBT+, se reunieron en la calle Kalamis. La decisión del gobierno local de restringir las manifestaciones se fundamenta en consideraciones de «moral pública». Tras la dispersión del evento, la Policía controló a los participantes que dejaban la zona, resultando en la detención de diez personas, incluidas dos periodistas.
Aunque la homosexualidad no es ilegal en Turquía, las marchas del Orgullo han sido sistemáticamente prohibidas desde 2015 bajo el gobierno del partido AKP. Este partido, encabezado por el presidente Recep Tayyip Erdogan, ha manifestado actitudes hostiles hacia la comunidad LGBT+. En un reciente discurso, Erdogan acusó al colectivo de amenazar a la «familia tradicional» y de promover comportamientos contrarios a la naturaleza humana.
A pesar de estas restricciones y detenciones, varios colectivos LGBT+ han continuado organizando actividades durante junio. En Ankara, otros ocho participantes fueron arrestados durante otra marcha del Orgullo, donde los organizadores denunciaron un incremento del odio contra las minorías sexuales y la limitación de sus derechos fundamentales.








