Al menos 18 personas han fallecido en Francia, incluido dos niños de 2 y 4 años, quienes quedaron atrapados en un automóvil bajo el sol durante una ola de calor que afecta a Europa y que está estableciendo récords de temperatura en varias ciudades. En respuesta, las autoridades francesas han modificado los horarios de las escuelas para mitigar el impacto del calor extremo.
Este lunes, la ciudad de Burdeos registró temperaturas de 41.9 grados Celsius, lo que llevó a la agencia meteorológica Météo France a emitir alerta roja en 49 departamentos del país. Además, en San Sebastián se prevé que las temperaturas alcancen los 40 grados, superando con creces la media histórica para esta fecha.
El fiscal de Carpentras informó que los dos niños fueron encontrados inconscientes por su madre en su coche familiar, lo que ha generado preocupación entre los servicios de emergencia. También se reportó la muerte de tres personas mayores en Burdeos, quienes padecieron problemas de salud vinculados a la ola de calor.
El portavoz del servicio de Seguridad Civil de Francia instó a la población a nadar únicamente en lugares vigilados, tras registrarse 13 ahogamientos en el fin de semana. Las muertes por ahogamiento en el país aumentaron un 172% durante las olas de calor del año pasado, a medida que la gente buscaba refrescarse.
Esta ola de calor, denominada «bloqueo Omega», se caracteriza por una masa de aire caliente centrada en la región, atrayendo aire cálido desde el norte de África. Expertos advierten que el cambio climático está intensificando tanto las olas de calor como las tormentas, elevando las temperaturas y aumentando las precipitaciones en la región.







