En León, varios residentes de colonias populares han sido identificados como socios de empresas que presuntamente operan como «fantasmas». Entre estas empresas se encuentran Centro Publicitario y de Marketing TLGR SAPI de CV y Office And Publicity, las cuales tienen contratos con el Gobierno Municipal. Esta situación ha generado preocupación, ya que muchos de estos habitantes afirman no haber tenido conocimiento de su vinculación a estas empresas ni haber recibido beneficios económicos.
Habitantes de las colonias León II, Satélite y Las Hilamas descubrieron que sus nombres estaban registrados en las actas constitutivas de las mencionadas empresas. Sin embargo, ellos aseguraron no haber firmado ningún documento ni haber participado en la creación de estos negocios. A lo largo de la investigación, se identificó que estos mismos nombres aparecen en al menos 21 actas de otras empresas, la mayoría de las cuales no presentan actividad económica verificable.
Los contratos con el municipio fueron firmados por representantes legales, como Raquel Noemí Concha Guevara y Guillermo Bermúdez Gómez, quienes han estado vinculados a diferentes proveedores. Existe un aparente vínculo entre estas empresas y ex funcionarios, incluyendo a Allan León Aguirre, quien renunció a su cargo en abril tras el inicio de una investigación de la Contraloría Municipal.
La alcaldesa de León, Alejandra Gutiérrez Campos, defendió la metodología del municipio para el registro de proveedores, subrayando que cualquier irregularidad debe ser investigada por las autoridades competentes. Se ha disparado la inquietud en la comunidad, donde varios de los «socios» no solo ignoran su rol, sino que también expresan que han sido manipulados.
Esta situación ha llevado a la Contraloría Municipal a investigar posibles irregularidades en los procesos de contratación de estas empresas. Algunos de los involucrados, como Luz María Camacho Flores y Ulises de Jesús García Vázquez, han declarado no haber estado ni de cerca en la creación de las empresas, lo que plantea dudas sobre el uso de sus nombres y firmas sin su consentimiento.
La problemática ha hecho eco en otras localidades, a tal grado que TLGR también obtuvo contratos en Irapuato, donde se celebraron pagos por servicios similares. Se espera que la investigación continúe desenredando esta red de presuntas empresas fantasma y determine la responsabilidad de los ex funcionarios y de quienes manejen estas sociedades.






