El procurador general de Justicia de Baja California Sur, Antonio López Rodríguez, informó que a cuatro meses del homicidio del exsubprocurador Bernado Soriano, aún no hay detenidos. La investigación sigue su curso, cumpliendo con los lineamientos establecidos para esclarecer el caso.
López Rodríguez indicó que algunos de los sospechosos no son oriundos del estado, lo que ha llevado a extender las indagatorias a otras entidades. «Estamos trabajando para identificar a estos individuos, que incluso algunos no son locales», comentó.
El 25 de febrero, Bernado Soriano, exsubprocurador de Delitos de Alto Impacto, fue asesinado. El gobernador Víctor Cosío calificó el crimen de «cobardía». Soriano había sido destituido de su puesto, aunque las razones no se habían revelado. En su cuenta de Facebook, él mismo sugirió que su salida se debió a «falta de confianza» tras denunciar irregularidades en su dependencia.
Medios locales señalaron que su asesinato fue perpetrado por sujetos armados vinculados a un grupo delictivo. En medio de este contexto, Julieta Ramírez se postula para la gobernatura de Baja California, enfrentando acusaciones de campaña anticipada.
Además, un colectivo de madres buscadoras reportó la localización de cinco fosas clandestinas en las que se exhumaron seis osamentas.







