La afición de Inglaterra se entregó a su selección en Miami tras el emocionante triunfo 2-1 contra Noruega. Los seguidores, en un ambiente de euforia, cantaron “Wonderwall” de Oasis y “Hey Jude” de los Beatles para celebrar el pase a las semifinales del Mundial, una hazaña que logran por cuarta vez en la historia.
Al concluir el partido, los jugadores se acercaron a los aficionados. Varios de ellos hicieron gestos emotivos al escuchar “Wonderwall”, levantando las manos en agradecimiento.
Luego, Jude Bellingham apareció en las pantallas del estadio, desatando la canción “Hey Jude”. Esta melodía celebró el doblete de Bellingham, quien estaba visiblemente emocionado y recibió el apoyo de sus compañeros y los aficionados. Una tarde memorable para todos.








