La Guardia Revolucionaria de Irán ha declarado que el estrecho de Ormuz permanecerá cerrado indefinidamente, advirtiendo que cualquier intento extranjero de establecer una «ruta ilegal» en la región será respondido con contundencia. Esta decisión se produce tras incidentes en los que varias embarcaciones ignoraron las advertencias para transitar solo por zonas autorizadas.
Según información de la radiodifusora estatal iraní IRIB, la armada de la Guardia Revolucionaria detuvo a un buque que comprometió la seguridad marítima, después de realizar disparos de advertencia. Las autoridades iraníes han dejado claro que no permitirán el paso de embarcaciones mientras continúe la interferencia de Estados Unidos en la zona.
Este anuncio llega en un contexto de tensión, tras la acusación del ministro de Exteriores iraní, Abás Araqchí, contra Estados Unidos por supuestas violaciones a un memorando de entendimiento firmado el 17 de junio. Este acuerdo buscaba poner fin al conflicto, desbloquear el estrecho y abrir negociaciones sobre el programa nuclear iraní. Sin embargo, el clima de animosidad se ha intensificado recientemente con intercambios de ataques en Oriente Medio.








