CELAYA, GTO. La reciente admisión del juicio de amparo promovido por la Fundación Pueblo Canino ante el Juzgado Quinto de Distrito de esta ciudad marca un importante hito en la discusión sobre la regulación del tratamiento de animales ferales en el municipio. Este litigio busca impugnar artículos del Reglamento de Protección Animal que permiten el sacrificio de perros y gatos basándose únicamente en su condición feral. La solicitud de amparo fue formalmente aceptada, y se ha programado una audiencia para el 27 de agosto.
El representante legal de la fundación, Jorge Reza Maqueo, enfatiza que esta acción legal se basa en la premisa de que no existe un fundamento sólido que justifique la eutanasia de animales ferales, sino que debe considerarse su estado de salud. En anteriores ocasiones, esta misma organización ha obtenido amparos que invalidaron disposiciones consideradas inapropiadas, como aquella que permitía el sacrificio de animales no reclamados en un plazo.
El reglamento en cuestión fue criticado por su falta de consulta a actores clave en el ámbito del bienestar animal, lo que Levanta interrogantes sobre la transparencia en la creación de políticas públicas en Celaya. Este contexto se enmarca en una creciente preocupación por el bienestar animal y la necesidad de implementar soluciones sostenibles para la sobrepoblación de especies.
Para abordar este problema, la fundación propone aumentar la inversión en políticas de esterilización, concientización y reintegración de estos animales a su hábitat. Señalan que, sin un presupuesto adecuado destinado a esterilizaciones masivas, las soluciones serán meramente paliativas y no abordarán las causas del problema.
En resumen, a medida que se espera la resolución de este juicio, el debate en torno a la movilidad de soluciones en favor del bienestar animal vuelve a cobrar relevancia en la vida de la comunidad celayense. La fecha de la audiencia ofrecerá una plataforma para discutir no solo el reglamento en cuestión, sino también el futuro de la protección y el manejo responsable de la fauna local, en línea con las mejores prácticas internacionales en bienestar animal.










