En Naranja de Tapia, comunidad ubicada en Zacapu, autoridades ejidales y comunales han solicitado al Poder Judicial de la Federación que se respete su derecho a la libre determinación y organización interna. Esta petición surge tras la promoción de juicios de amparo por parte de algunos habitantes en relación con el reordenamiento del panteón comunal.
Representantes de la comunidad, respaldados por el Consejo Supremo Indígena de Michoacán, explicaron que la Asamblea General, considerada su máxima autoridad, aprobó el retiro de estructuras en el panteón, argumentando que obstruyen el libre tránsito y afectan el uso común del espacio.
Pavel Ulianov, vocero del CSIM, afirmó que la decisión se tomó según los usos y costumbres locales, y solicitó a las autoridades judiciales que resuelvan estos casos con una perspectiva intercultural, reconociendo los derechos de los pueblos indígenas.
Hasta el momento, tres personas han promovido juicios de amparo que han bloqueado el avance de los acuerdos adoptados por la Asamblea General. Israel Rosas Magallán, presidente del Comisariado Ejidal, manifestó su preocupación por el posible incremento del conflicto si no se respeta su organización interna y enfatizó la importancia del diálogo comunitario para resolver las diferencias.
El jefe de Tenencia, Brandon Reyes León, destacó que el panteón se encuentra en terreno comunal y que las decisiones sobre su administración fueron aprobadas en asambleas, conforme a sus tradiciones. A pesar de los amparos, sostiene que la mayoría de los asistentes respaldó las decisiones tomadas en esas reuniones.










