Rolando Daza
Apunte:
Seguimos, la política se impone. Observando el sistema comunista de algunos países, podemos considerar que el éxito de la economía de México es más moderado que el de China, tiene fortalezas que la convierten en una de las economías más grandes de Latinoamérica. Su modelo económico se basa en una economía de mercado abierta, con una fuerte integración con Estados Unidos y Canadá.
De sus principales fortalezas, la integración con América del norte es su mayor activo. Gracias al Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá, más del 80% de las exportaciones mexicanas se dirigen a Estados Unidos. El país forma parte de cadenas de suministro en sectores como automotriz, electrónica; muchas empresas producen en México para abastecer el mercado norteamericano.
Ahora con las nuevas disposiciones estadounidenses, existe el riesgo que la no renovación del tratado (ahora tienen que hacerse revisiones anuales durante los próximos 10 años) provoque un impacto negativo en la producción e inversión en nuestro país, ya que México es una potencia manufacturera por la producción de automóviles y autopartes, electrodomésticos, equipo médico, computadoras y electrónicos, productos aeroespaciales. Estados como Guanajuato, Jalisco, Nuevo León, Coahuila, Estado de México, Aguascalientes y Querétaro concentran una parte importante de esta actividad.
Durante las últimas décadas, desde los gobiernos neoliberales, México ha mantenido cierta estabilidad macroeconómica, que ha apoyado a la 4T, como una inflación relativamente controlada, un banco central autónomo, un sistema financiero estable; sin embargo, se ha relajado la disciplina fiscal y ha crecido el endeudamiento comparado con otros países de la región. Estos últimos factores y la inestabilidad del estado de derecho afectan la atracción de inversión.
Un factor adicional que se debe de considerar para la economía del país es que enfrenta un proceso de envejecimiento, aunque todavía cuenta con una población en edad de trabajar relativamente amplia, que impulse la actividad económica.
El modelo mexicano enfrenta retos estructurales que distintos organismos nacionales e internacionales consideran prioritarios. Aunque existen diferencias sobre cómo resolverlos, hay un consenso en que mejorando estas áreas fortalecería el crecimiento económico y el bienestar social.
Así, los principales retos que limitan el crecimiento del país son la baja productividad en pequeñas empresas, alta informalidad laboral, desigualdad regional, inversión insuficiente en infraestructura, rezagos en educación y capacitación técnica, problemas de seguridad que afectan la inversión, el orden y la paz.
Estos factores se han minimizado al convertirse en uno de los principales centros manufactureros del mundo y un socio clave de Estados Unidos y Canadá. Para Guanajuato, esto ha significado el desarrollo de clústeres industriales en ciudades como León, Silao, Irapuato y Celaya, impulsando el empleo y la producción manufacturera. Con la nueva versión del tratado, no sabemos el rumbo que tomarán las inversiones.
En resumen, el éxito económico de México se basa en su integración con América del norte, su capacidad manufacturera y una estabilidad macroeconómica relativa. Sin embargo, para lograr tasas de crecimiento más elevadas, muchos especialistas consideran prioritario mejorar la productividad, la seguridad, la infraestructura, el estado de derecho y la calidad de la educación.








