El tráfico de especies exóticas sigue siendo un problema en México, donde la fascinación por animales raros ha llevado a narcotraficantes a involucrarse en esta actividad ilegal. Recientemente, autoridades mexicanas han incautado un inusual cargamento compuesto por hormigas, que estaban escondidas en juguetes.
La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente informó sobre la interceptación de 105 hormigas reina del género Pogonomyrmex en El Salto, Jalisco. Estas estaban destinadas a ser enviadas a Laos, a una distancia de aproximadamente 15 mil kilómetros. Cada hormiga se encontraba en un tubo de ensayo, que luego era colocado dentro de coches y figuras de plástico con etiquetas falsas que indicaban «figuras de colección».
El descubrimiento del cargamento se realizó cuando una empresa de paquetería detectó irregularidades en una caja de cartón. Uno de los juguetes contenía 22 tubos de ensayo en su cabeza. De las hormigas incautadas, 18 llegaron muertas, mientras que el resto fue liberado en una zona protegida.
El contrabando de hormigas hacia Europa y Asia está en aumento, con Kenia siendo uno de los puntos críticos. Se han reportado condenas y sanciones en ese país por posesión ilegal de estos insectos. La exportación de hormigas se considera una violación a la soberanía y biodiversidad de naciones como Kenia, que anteriormente enfrentaron desafíos más prominentes, como el tráfico de partes de grandes animales salvajes.








