Organizaciones civiles han documentado diversas violaciones a los derechos humanos durante la Copa Mundial de 2026 en México. Las denuncias incluyen prácticas represivas, discriminación y racismo, con un total de 104 agresiones y acciones como detenciones arbitrarias, intimidación, censura y uso excesivo de la fuerza.
El Observatorio Mundialista de Derechos Humanos, que reúne a 88 organizaciones en 23 estados, puntualizó que estas violaciones estuvieron asociadas a estrategias de “limpieza de imagen” implementadas por autoridades durante el evento. La represión de protestas y restricciones a la libertad de expresión también fueron señaladas como problemáticas persistentes.
Los desalojos afectaron a grupos vulnerables, incluyendo migrantes, mujeres, personas racializadas y la comunidad LGBT+. En localidades como Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey, se registraron desplazamientos forzados y el retiro de fichas de búsqueda de personas desaparecidas, así como detenciones en el contexto de manifestaciones.
La Red TDT destacó un aumento de la violencia de género, con casos de femicidios en medio de la efervescencia mundialista. En total, se identificaron 63 acontecimientos relacionados con estos abusos, enfocados en la represión de la protesta y el abuso de autoridad.
En el marco de su tercera Copa del Mundo, México se convirtió en el primer país en organizar este evento junto a Estados Unidos y Canadá, con un formato expandido que incluye 48 selecciones y 104 partidos. Las sedes, Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey, albergaron 13 encuentros, siendo el partido inaugural entre México y Sudáfrica el 11 de junio en el Estadio Azteca.








