El exgobernador de Guerrero, Ángel Aguirre, ingresó al penal del «Altiplano» en el Estado de México tras su detención por la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa. La Fiscalía General de la República (FGR) sostiene que Aguirre ordenó la eliminación de pruebas relacionadas con los hechos ocurridos en Iguala en 2014.
Se anticipa que este viernes se lleve a cabo su audiencia inicial, aunque la hora de la comparecencia aún no ha sido confirmada por la FGR. Ernestina Godoy, titular de la fiscalía, señaló que el autobús de los estudiantes fue grabado por cámaras de seguridad mientras eran detenidos por la policía, pero inicialmente se alegó que el material no había sobrevivido por fallas técnicas.
Recientes testimonios indican que las grabaciones fueron sustraídas y entregadas a Aguirre, quien presuntamente amenazó a un testigo para que no revelara información. Además, otro testigo protegido afirmó que el exgobernador instruyó a altos mandos de su gobierno a eliminar cualquier evidencia relacionada con los hechos en Iguala.
La detención de Aguirre responde a acusaciones por delitos contra la administración de justicia y por desaparición forzada de personas. Los familiares de los 43 normalistas expresaron que no han sido informados sobre su captura, pero señalaron que un proceso penal sólido podría representar un paso hacia la justicia.







