Ángel Aguirre Rivero, exgobernador de Guerrero, se encuentra detenido en el penal de máxima seguridad del «Altiplano», en Almoloya de Juárez, Estado de México. Su arresto se relaciona con los delitos de administración de justicia y desaparición forzada, en el contexto del caso de los 43 normalistas de Ayotzinapa, desaparecidos en 2014.
Aguirre Rivero está a la espera de la audiencia inicial de imputación, que podría llevarse a cabo a las 10:00 de la mañana este viernes. Hasta el momento, su nombre no aparece en la agenda de audiencias del día, lo que ha generado expectación en la comunidad local.
Dado que la desaparición forzada es un delito de grave impacto, no se prevé que el exgobernador obtenga libertad condicionada. Se anticipa que su defensa solicitará la duplicidad del término para revisar el expediente que lo incrimina, especialmente por la presunta destrucción de pruebas relacionadas con los hechos de Iguala.
La detención se produjo tras casi 12 años de la desaparición de los normalistas, cuando un testigo colaborador ante la Fiscalía General de la República reveló la existencia de videograbaciones que documentaban lo sucedido y que habrían sido retiradas por orden de Aguirre. Se alega que el exgobernador tuvo acceso a estos materiales y los habría destruido.







