Estados Unidos.- El presidente estadounidense ha manifestado que su paciencia en el conflicto con Irán ha llegado a su fin. Ante la declaración del líder supremo iraní, quien afirmó que su país no se rendirá, el presidente respondió deseándole "buena suerte".
Durante una rueda de prensa, el mandatario fue cuestionado sobre cómo interpretaba la declaración del líder iraní. Su respuesta fue clara y concisa: "Le digo buena suerte". Al ser indagado sobre el momento en que su paciencia se agotaría, comentó: "Ya se acabó, por eso estamos haciendo lo que estamos haciendo".
El presidente dejó en suspenso la posibilidad de que Estados Unidos se una a los ataques de Israel contra Irán. “Puede que lo haga, puede que no. Nadie sabe qué voy a hacer”, reveló a los periodistas en la Casa Blanca, un día después de haber exigido a Irán una "rendición incondicional" tras días de hostilidades abiertas entre la república islámica y el Estado hebreo.
Trump aseguró que, aunque Irán había mostrado interés en establecer un diálogo, siente que es "muy tarde para estar hablando". Agregó que actualmente existe "una gran diferencia entre ahora y hace una semana", refiriéndose a los recientes acontecimientos. El mandatario describió a Irán como "totalmente indefenso" y carente de defensa aérea.
Este escenario se desarrolla en un contexto de tensión creciente en la región, donde las interacciones entre Estados Unidos y actores clave como Irán y Israel siguen siendo cruciales para la estabilidad política en Medio Oriente.




