El ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) ha ofrecido detalles sobre el proceso de transición dentro de la institución, en el contexto de la reciente reforma judicial que contempla la salida de los actuales ministros antes del 31 de agosto. Esta reestructuración dará lugar a un nuevo Poder Judicial que operará con un enfoque diferente.
El ministro señaló que será un desafío considerable la entrega de los recursos financieros, mobiliario, equipo y recursos humanos a la nueva administración, dado que diez ministros dejarán sus puestos simultáneamente. Con la eliminación de las salas, los casos que solían ser manejados de esa manera serán entregados al pleno de la Corte, que se encargará de su distribución.
En una reciente entrevista, el ministro explicó que el objetivo es evitar dejar pendientes importantes, conocidos como engroses, que corresponden a las resoluciones finales de los casos en curso. Para lograrlo, la Corte ha reducido el número de sesiones desde abril, permitiendo así que los ministros actuales se concentren en concluir los asuntos pendientes. Los expedientes acumulados durante este período quedarán bajo custodia de la Secretaría General de la Corte, a disposición de la nueva administración.
El funcionario subrayó la importancia de tener todos los engroses finalizados antes del traspaso, asegurando que no debe haber cargas pendientes para los nuevos ministros. Así, se busca asegurar una transición ordenada y efectiva que permita al nuevo Poder Judicial operar con claridad desde su inicio.




