La Cámara de Diputados ha aprobado por unanimidad una reforma a la Ley para la Transparencia y Ordenamiento de los Servicios Financieros. Esta modificación permitirá a los usuarios cancelar tarjetas de crédito enviadas por instituciones financieras sin haberlas solicitado, a través de vías telefónicas o digitales.
La propuesta, impulsada por el coordinador de diputados de un partido político, busca prevenir cobros indebidos, intereses y recargos recomendados que pueden perjudicar el historial crediticio de los consumidores. Con 467 votos a favor, la iniciativa fue aprobada y enviada al Senado para su ratificación, tras recibir trato prioritario.
Los principales cambios incluyen la obligación de las instituciones financieras de facilitar la cancelación de tarjetas no solicitadas de manera presencial, telefónica o digital, sin costo alguno. Las aplicaciones móviles y sitios web deberán contar con un botón visible para dicho objetivo, disponible las 24 horas del día, todos los días del año. Además, el proceso de cancelación no deberá demorarse más de cinco días hábiles, y los bancos deberán proporcionar una prueba de cancelación sin cobrar comisiones adicionales.
El legislador expresó que la reforma tiene como objetivo «empoderar a los usuarios» y garantizar un trato justo en los servicios bancarios. Aunque advirtió sobre la posible resistencia de las instituciones financieras, consideró que es un paso crucial para fortalecer los derechos de los consumidores.
Se señaló la comparación con el proceso de cancelación de tarjetas en Estados Unidos, donde se puede realizar mediante una simple llamada telefónica, en contraposición con lo que ocurre en México, donde a menudo se deben realizar trámites en persona y experimentan demoras deliberadas.
En México, la situación afecta tanto a los consumidores que enfrentan dificultades para cancelar tarjetas como a situaciones de abuso, como se evidenció en las más de 250,000 reclamaciones recibidas el año anterior por la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros. Actualmente, el 60% de los adultos en México posee una tarjeta de débito y hay más de 37 millones de tarjetas de crédito activas, elevando el saldo total a más de 630,000 millones de pesos.
A pesar de los lineamientos establecidos por el Banco de México, que prohíben comisiones por cancelación, en la práctica estas reglas a menudo no se cumplen; muchos bancos continúan enfrentando a los usuarios con obstáculos para procesar cancelaciones.


