Integrantes de la organización civil Somos México expresaron su preocupación por los incidentes ocurridos durante la marcha pacífica convocada el 15 de noviembre, señalando que elementos del llamado «Bloque Negro» fueron responsables de la violencia durante la manifestación, organizada por la «Generación Z» y el «Movimiento del Sombrero».
En una conferencia de prensa, representantes de este movimiento cuestionaron la efectividad de las investigaciones gubernamentales, que según ellos, evidencian a jóvenes opositores pero no logran identificar a los miembros del Bloque Negro, un grupo que consideran operando bajo la dirección de las autoridades capitalinas y del gobierno federal. Mariana González Torres, miembro de Somos México, enfatizó que la presencia de este grupo durante la marcha sembró el miedo y buscó inhibir la participación ciudadana a través de la violencia, destacando que hasta la fecha no ha habido detenidos relacionados con el Bloque Negro.
El político Fernando Balauzarán criticó a la presidenta de la Ciudad de México, quien, según él, estigmatiza a los jóvenes simplemente por poseer una visión distinta del Estado que exige seguridad y oportunidades. Balauzarán argumentó que los verdaderos provocadores de la violencia son los integrantes del Bloque Negro, quienes no han enfrentado detenciones, y cuestionó la legitimidad de las 20 capturas realizadas, describiéndolas como la represión de manifestantes pacíficos, algunos de ellos, según él, sin relación con la protesta.
Guadalupe Acosta Naranjo subrayó que tanto el gobierno federal como el capitalino violaron protocolos de protección civil, poniendo en riesgo la seguridad de los manifestantes y advirtiendo sobre la posibilidad de una tragedia. Insistió en la necesidad de una investigación independiente para determinar responsabilidades.
Emilio Álvarez Icaza, por su parte, enfocó su crítica en la necesidad de cuestionar quién se beneficia de la violencia y las tácticas de represión, sugiriendo que existe un intento por silenciar las protestas y ocultar un contexto de inseguridad palpable, exacerbado por incidentes de alto impacto social, como el asesinato de Carlos Manzo.
Los jóvenes de Somos Impacto aclararon que la marcha no era exclusiva, sino un llamado abierto a todos los ciudadanos indignados por la falta de acciones efectivas del Estado frente a problemas como la corrupción, la inseguridad y la escasez de medicamentos. Las representaciones visuales utilizadas durante la marcha, como la expresión «narcoeestado», pretendían ilustrar los vínculos que perciben entre el gobierno y el narcotráfico.
A pesar de los hechos del 15 de noviembre, los integrantes de Somos Impacto y Somos México consideran que no existen condiciones de seguridad adecuadas para participar en una nueva marcha convocada por la «Generación Z» para el 20 de noviembre, haciendo hincapié en la necesidad de evaluar el contexto actual para asegurar la integridad de los participantes.



