Aumento de envenenamientos de animales en Michoacán: un llamado a la acción
Morelia, Michoacán. Un alarmante panorama se ha presentado en Michoacán, donde se estima que anualmente alrededor de mil 500 perros y gatos son víctimas de envenenamientos. En las últimas semanas, solamente en tres municipios—Cherán, Santa Clara del Cobre y Zinapécuaro—se han registrado al menos 40 casos de esta violenta práctica, denunciada por diversas asociaciones protectoras de animales.
Activistas han resaltado que muchos de los animales envenenados eran previamente esterilizados y continuaban en la vía pública debido a la escasez de refugios adecuados. La situación ha generado un clamor urgente entre los defensores de los derechos de los animales, quienes exigen a las autoridades locales y a los legisladores que tomen acción inmediata para detener esta epidemia de envenenamientos.
En respuesta a las recientes denuncias, el Concejo Mayor de Cherán se ha desvinculado de la responsabilidad, aunque ha prometido llevar a cabo una investigación sobre los incidentes.
Luisa Quijano Ravell, vocera del colectivo D.A.R.A.M.O.R. de Rescatistas Independientes de Michoacán, expresó su preocupación por la normalización de la violencia hacia los animales. “Es preocupante que el envenenamiento masivo de animales se haya convertido en una constante sin que haya sanciones o responsables”, aseguró. Quijano hizo un llamado a la ciudadanía, subrayando que el envenenamiento provoca un sufrimiento extremo.
Asimismo, instó a los ayuntamientos a hacer cumplir la legislación vigente, dado que este tipo de actos se tipifican como delitos en el Código Penal de Michoacán. También pidió a los legisladores que se avance en la clasificación de la crueldad animal como un delito grave, con sanciones que realmente disuadan el maltrato.
El Comité Estatal Animalista de Michoacán (CEAM) secundó las demandas, enfatizando que es crucial sancionar a los responsables para prevenir futuras agresiones. La organización advirtió que, a pesar de la existencia de leyes, el número de casos de envenenamiento ha aumentado, lo que ha llevado a su normalización como método para “limpiar” las calles.
Tanto el CEAM como los Rescatistas Independientes coincidieron en que la única solución sostenible para abordar la superpoblación de perros y gatos en situación de calle radica en reforzar las campañas de esterilización, así como en promover la educación ciudadana y la responsabilidad en la tenencia de mascotas.



