Paraguay, Principal Destino Sudamericano de Autos Usados de Japón
Paraguay se ha consolidado como el principal destino en Sudamérica para la importación de vehículos usados provenientes de Japón. Esto se debe a una normativa más flexible, que permite a la población con menores recursos acceder a automóviles de hasta diez años de antigüedad.
Los autos importados, comúnmente conocidos como "autos de Iquique", se han convertido en un fenómeno en el país. Estos vehículos, tras ser transportados miles de kilómetros, son modificados para cumplir con las regulaciones locales, incluyendo el cambio del volante al lado izquierdo, antes de ser puestos en circulación.
La mayoría de estos autos pasan por Chile, donde se realizan las modificaciones necesarias para cumplir con las normativas de tránsito. Esta situación ha llevado a que las calles paraguayas estén repletas de automóviles japoneses, que ofrecen una opción accesible para quienes buscan gestión económica y eficiencia.
Es interesante destacar que muchos de estos vehículos fueron diseñados únicamente para el mercado japonés, lo que se puede identificar a través de diversos elementos como el nombre del modelo. Por ejemplo, el Toyota Viyz en Japón es conocido en otros países como Yaris o Echo. Adicionalmente, los interiores de estos autos exhiben tecnología y etiquetas de seguridad en japonés, y los emblemas que portan no corresponden a la marca, sino al modelo específico, un hecho que suele ser exclusivo de Japón.
Japón exporta una gran cantidad de vehículos usados, en parte debido a su rigurosa verificación automotriz, conocida como "Shaken". Esta inspección técnica requiere que todos los coches nuevos pasen una revisión tres años después de su compra, y posteriormente cada dos años a partir del cuarto año. Los vehículos de más de diez años deben someterse a una inspección anual, lo que puede resultar tedioso y costoso, ya que la prueba inicial puede alcanzar alrededor de 100,000 yenes, o aproximadamente 12,500 pesos. Estas inspecciones, que pueden extenderse por más de un día, incluyen reparaciones que podrían incrementar significativamente el costo final.
Como resultado de estas exigencias, la mayoría de los propietarios en Japón opta por vender sus autos después de tres o cuatro años de uso, lo que reduce drásticamente el número de vehículos de más de diez años en circulación. Esta tendencia no solo sostiene la demanda en el mercado automotriz japonés, sino que también facilita la exportación de cientos de miles de automóviles en excelente estado. Estos vehículos viajan a diversas regiones, incluyendo América Latina, África, Asia y los Emiratos Árabes, lo que contribuye a un mercado global dinámico de automóviles usados.


