La Fiscalía General de Justicia (FGJ) de la Ciudad de México ha iniciado un programa de exhumación en el Panteón Civil Dolores, con el objetivo de identificar a personas fallecidas que fueron inhumadas en fosas comunes. Este plan, denominado «Plan de Recuperaciones Controladas en Fosas Comunes», busca recuperar, analizar y restituir los restos óseos de quienes no han sido identificados.
En la primera jornada de labores, se excavarón 40 centímetros del primer nivel de la fosa 26 de la línea 2 BIS, lo que resultó en la recuperación de 90 restos óseos. Estos trabajos incluyeron el retiro de una lápida y la instalación de una retícula para delimitar el área de intervención.
La titular de la FGJ destacó que, en esta primera fase, se intervendrá el nivel 15 de la misma fosa, elegida tras un análisis de coincidencias entre el registro de personas desaparecidas y casos con mayores posibilidades de identificación. Los restos obtenidos serán analizados en instalaciones especializadas para determinar su identidad, y en su caso, serán restituidos a sus familias.
El Panteón Civil Dolores es el único de la capital que alberga fosas comunes con personas inhumadas, tanto identificadas como no identificadas, desde mediados del siglo XX. La fiscalía ha anunciando que se evaluarán un total de 75 fosas comunes en el lugar para definir su intervención.
Esta actividad se desarrollará de manera gradual y estará respaldada por investigaciones rigurosas destinadas a reconstruir la identidad y la historia de los individuos sepultados. Si los restos recuperados no pueden ser identificados, se resguardarán temporalmente en un espacio habilitado en la Coordinación General de Servicios Periciales, hasta que se complete la construcción de un nuevo Centro de Resguardo Temporal.
Durante el anuncio del programa, estuvieron presentes representantes de familiares de personas desaparecidas, así como colectivos de búsqueda y organizaciones civiles, quienes participan como observadores en las labores de recuperación.



