El Toluca reaccionó de manera contundente ante la actuación de Sergio Ramos, quien desató controversia tras su celebración al convertir un penalti. El defensa español anotó el tercer gol provisional para su equipo, un momento que fue seguido por un gesto provocador al público, al pedir silencio levantando su dedo índice.
La respuesta del Toluca no se hizo esperar. A través de sus redes sociales, el club publicó un mensaje que decía: «Silencio, que la pandilla ya está descansando», en clara referencia al equipo rival y a su capitán.
Al finalizar el encuentro, Ramos comunicó que este sería su último partido con el equipo regiomontano, generando expectativa sobre su futuro en el fútbol. Esta situación resalta la intensa rivalidad y las emociones que envuelven al actual torneo.








