Un ataque con bomba en el sur de Moscú dejó al menos dos policías y un civil muertos, en lo que se perfila como el segundo atentado en la capital en pocos días y agrava la tensión en la ciudad.
Según el Comité de Investigación de Rusia (CIR), dos agentes de la patrulla de tránsito se acercaron a una persona sospechosa junto a un vehículo policial y entonces se activó un artefacto explosivo, que causó las muertes de los dos policías y del civil.
La dirección principal de investigaciones abrió causas penales por atentado contra un agente del orden y por tráfico ilegal de explosivos, mientras equipos forenses y especialistas en explosivos trabajan en la escena.
Los peritajes incluyen análisis genéticos, forenses y técnicos para determinar el mecanismo de la detonación y la posible implicación de terceros. El CIR ha ordenado que sus criminalistas centrales se sumen a la investigación y no descartó la hipótesis de un ataque suicida.
Fuentes locales indican que los policías fallecidos eran dos tenientes jóvenes que llevaban algo más de dos años en los órganos de seguridad.
El episodio sigue a otro atentado con coche bomba que acabó con la vida de un alto mando militar en el sur de Moscú, hecho que las autoridades atribuyeron preliminarmente a la inteligencia ucraniana, aumentando las sospechas sobre una escalada de acciones hostiles en la capital.



