El ejército israelí ha emitido nuevas órdenes de evacuación para residentes en el sur del Líbano, instando a abandonar siete localidades que están más allá de la zona de amortiguación previamente ocupada. Esta medida surge en un contexto donde el alto al fuego, que comenzó el 16 de abril, no ha puesto fin a las hostilidades entre el ejército israelí y el grupo armado Hezbolá.
Un portavoz del ejército israelí aseguró que Hezbolá está violando el acuerdo de alto al fuego, y llamó a la población a moverse hacia el norte y el oeste, alejándose de las áreas conflictivas. Las localidades afectadas se encuentran al norte del río Litani y de la zona ocupada por las tropas israelíes, que continúan sus operaciones militares.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, destacó que la seguridad de Israel y de sus comunidades es la principal preocupación del gobierno. Manifestó que las acciones del ejército se alinean con los acuerdos establecidos con Estados Unidos y el Líbano.
Por su parte, Hezbolá ha anunciado que no cesará sus ataques contra las tropas israelíes mientras consideren que Israel siga violando el alto al fuego. Afirmaron que no dependerán de una diplomacia que consideran ineficaz, en referencia a la falta de protección por parte de las autoridades libanesas.
El ejército israelí también informó haber interceptado tres drones que intentaron ingresar a su territorio, tras activar las alarmas en el norte de Israel. Hezbolá, en respuesta, anunció que había llevado a cabo ataques contra tropas israelíes en el Líbano y contra el equipo de rescate.
Desde el inicio de la guerra entre Hezbolá e Israel el 2 de marzo, más de 2,500 personas han perdido la vida, según el Ministerio de Sanidad del Líbano. Entre los fallecidos se encuentran 274 mujeres, 177 niños y 100 miembros del personal sanitario. A pesar de la reducción de hostilidades, ambos bandos continúan intercambiando disparos y acusaciones de violaciones del acuerdo.



