Un acuerdo de cese al fuego entre los ejércitos de Tailandia y Camboya entró en vigor de forma inmediata en la frontera común, donde los combates han provocado alrededor de un centenar de fallecidos y casi 700.000 desplazados, afectando gravemente a las comunidades limítrofes.
La declaración conjunta establece el fin de los ataques contra civiles, infraestructuras y objetivos militares a lo largo de la línea divisoria, de unos 820 kilómetros.
Ambas fuerzas se comprometieron a evitar provocaciones, incluido el desplazamiento de tropas en zonas limítrofes, y a garantizar el retorno seguro de las personas desplazadas.
El acuerdo prevé abordar la polémica demarcación de sectores fronterizos mediante mecanismos bilaterales, asunto que ya había sido planteado en instancias internacionales.
Los militares también acordaron trabajar de forma conjunta en la retirada de minas antipersona, tras denuncias de que nuevos artefactos han causado heridas y muertes entre soldados en las últimas semanas.
Asimismo, se comprometieron a no incrementar el número de tropas en la divisoria, a no difundir información falsa o tendenciosa sobre el conflicto y a cooperar contra el tráfico de personas y las estafas digitales en la frontera.
La firma correspondió a los generales Tea Seiha y Nattaphon Narkphanit, y la declaración contempla la participación de emisarios de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático como observadores del alto el fuego.
El gobierno tailandés confirmó que 18 soldados camboyanos detenidos con anterioridad serán liberados cuando cese la hostilidad, de acuerdo con normas y prácticas internacionales.
Los balances oficiales recogen decenas de civiles y militares fallecidos en ambos países —con más de cuarenta civiles y alrededor de dos decenas de militares en Tailandia y cerca de treinta civiles en Camboya—, si bien informes independientes elevan el número de bajas militares.
En su texto, Bangkok y Nom Pen aluden al espíritu de un acuerdo de paz firmado en Malasia, con la mediación de actores internacionales que intervinieron para promover el cese de las hostilidades.



