La capital ucraniana Kyiv sufrió un ataque nocturno con más de 500 drones y decenas de misiles, que puso en riesgo a la población y a la infraestructura de la ciudad. El episodio incrementa la tensión y afecta directamente la seguridad cotidiana de los residentes.
El presidente ucraniano Volodímir Zelenski calificó el ataque como la respuesta de Rusia a los esfuerzos de paz y afirmó que demuestra que Vladímir Putin no quiere paz. Sus declaraciones se produjeron durante una visita a Canadá, donde continúa su agenda diplomática.
El Kremlin rechazó esa interpretación: Vladímir Putin afirmó, según medios rusos, que Kiev no mostraba prisa por resolver el conflicto por medios pacíficos y advirtió que Rusia perseguirá por la fuerza los objetivos de su operación militar si no hay una solución negociada.
Zelenski se reunió en Halifax con el primer ministro canadiense Mark Carney antes del encuentro previsto con el presidente de Estados Unidos en Florida. La visita forma parte de una ronda de contactos para buscar apoyos internacionales al plan de paz que presentó recientemente.
Carney dijo que las negociaciones están en un momento crucial y que existen condiciones para la paz, pero que para alcanzarla es necesaria la voluntad de Rusia. También señaló que Estados Unidos ha creado condiciones clave para una paz justa y duradera.
El primer ministro canadiense anunció un paquete adicional de 2.500 millones de dólares para Ucrania destinado a reconstrucción y desarrollo, y aseguró que Ottawa mantendrá su apoyo militar y financiero. Tras la reunión bilateral, está prevista una sesión virtual con representantes de la Coalición de Voluntarios que apoyan a Ucrania.
En las últimas horas, Zelenski mantuvo conversaciones telefónicas con varios líderes europeos y con otros responsables internacionales, entre ellos Friedrich Merz, Mette Frederiksen, Kristen Michal, Alexander Stubb y Mark Rutte. Estos contactos buscan coordinar posiciones de apoyo y garantías de seguridad.
El encuentro entre Zelenski y el presidente estadounidense abordará el borrador del plan de paz presentado por Ucrania, las posibles garantías bilaterales de seguridad que pueda ofrecer Washington y un acuerdo económico. La Casa Blanca no respondió de inmediato a solicitudes de comentario sobre las declaraciones rusas.



