La noticia tiene repercusiones locales por su impacto en la agenda internacional y en la comunidad de residentes brasileños seguidos por medios de la región. El expresidente de Brasil, Jair Bolsonaro, condenado a 27 años y tres meses por golpismo, fue sometido recientemente a una nueva cirugía para tratar crisis de hipo que padece desde hace meses.
La intervención consistió en un bloqueo anestésico del nervio frénico, según informó su esposa. El procedimiento fue calificado como exitoso y el exmandatario se encuentra en recuperación, según el cirujano que participó en la operación.
El cardiólogo que lo atiende sostuvo que las crisis de hipo le han provocado fatiga extrema e interrupciones del sueño. Un boletín médico indicó que se bloqueó el nervio frénico derecho y que está previsto un bloqueo del lado izquierdo en una intervención posterior.
Los médicos informaron que continuará con fisioterapia para rehabilitación, medidas para prevenir trombosis venosas y atención clínica general. La expectativa es que permanezca hospitalizado entre tres y siete días más antes de regresar a la sede de la Policía Federal, donde cumple su condena.
Previo a este ingreso, fue intervenido por una hernia inguinal bilateral y se encontraba en recuperación cuando sufrió una nueva crisis de hipo. Había salido temporalmente de prisión tras la autorización de un juez para recibir atención médica.
Bolsonaro fue condenado por liderar un complot para intentar mantenerse en el poder tras perder las elecciones frente a Luiz Inácio Lula da Silva y cumple su pena en una sala especial de la Superintendencia de la Policía Federal en Brasilia. Además de la condena, quedó inhabilitado para disputar cargos públicos durante varias décadas.



