Un partido amistoso de pretemporada entre el Metz, de la Ligue 2 de Francia, y el Fortuna Sittard, de los Países Bajos, tuvo un incidente preocupante. La árbitra Mathilde Demoncay sufrió una conmoción cerebral.
En un momento del juego, Demoncay sancionó una falta, lo que desató un altercado entre los jugadores. Intentó intervenir para calmar la situación, pero fue empujada y cayó al suelo, golpeándose la cabeza.
A pesar de que los jugadores mostraron preocupación por ella, la árbitra continuó el partido como asistente. Sin embargo, durante el descanso, presentó molestias y se confirmó que había sufrido una conmoción cerebral, por lo que debió abandonar el encuentro.
Curiosamente, en una de las paredes del campo se podía leer un mensaje en francés que decía «Respeten al árbitro».








