Después de perder la final de la Liga de Campeones ante el Paris Saint Germain, el Arsenal celebró su victoria en la Premier League con un impresionante desfile en Londres.
La celebración, posiblemente la más grande en la historia del fútbol inglés, reunió a cerca de un millón de aficionados. Las calles alrededor del Emirates Stadium se llenaron de una marea roja, dejando atrás la tristeza de Budapest.
Los fanáticos, con bufandas, banderas y bengalas, comenzaron a llegar desde temprano. El desfile arrancó a las 14:00 y constó de cuatro autobuses. El primero transportaba a los jugadores del primer equipo con el trofeo, el segundo al cuerpo técnico, el tercero al equipo femenino y el cuarto a invitados especiales.
Muchos asistentes llegaron sin dormir, algunos directamente desde Budapest. La fecha fue elegida estratégicamente, ya que no había muchas otras opciones disponibles por la proximidad del Mundial.
A pesar de la dura derrota en la Champions, la afición no defraudó. Un hincha expresó su gratitud, destacando la evolución del equipo en los últimos años.
El desfile recorrió ocho kilómetros y duró dos horas y media, con miles de aficionados abarrotando las calles. Mikel Arteta y jugadores como Bukayo Saka fueron los más aclamados.
Entre el ambiente festivo, los futbolistas mostraron seriedad y alegría, especialmente Arteta, quien disfrutó del momento tras años de esfuerzo para conseguir el título.
La seguridad fue reforzada con 500 agentes de policía y drones. Las autoridades tomaron precauciones para que el evento transcurriera sin incidentes.
Los aficionados esperan no tener que esperar otras dos décadas para celebrar nuevamente. El optimismo es palpable con el actual equipo y la nueva dirección en la Premier League.
“El próximo año nos vemos otra vez”, comentó un fan, reflejando la esperanza de un futuro brillante para el Arsenal.








