La huella hídrica de México aumentó un 16.4% en los últimos doce años, impulsada principalmente por el sector agrícola. Este dato fue presentado por el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) en un informe que destaca la creciente preocupación por el uso del agua en el país.
La huella hídrica mide el volumen total de agua dulce utilizado, tanto de manera directa como indirecta, para producir bienes y servicios. Se ha encontrado que el sector agrícola representa el 75.5% de esta huella, mientras que el consumo doméstico asciende al 14%.
El director de AgroDer, Ricardo A. Morales, subrayó que el consumo excesivo de agua en la agricultura se debe a las demandas de los consumidores y a la falta de conciencia sobre la estacionalidad del agua. El informe también revela que, aunque el sur de México cuenta con abundantes recursos hídricos, la región enfrenta severas limitaciones en el acceso debido a la falta de infraestructura.
Durante la presentación del informe, varios expertos coincidieron en que la crisis hídrica no es un problema futuro, sino una amenaza presente. La directora de WWF México, María José Villanueva, y Morales hicieron hincapié en la necesidad de adoptar una visión a largo plazo y desarrollar políticas públicas que regulen el uso del agua.
El informe se enmarca en un contexto de crecimiento demográfico y económico en el país, con un incremento del 10% en la población y un aumento del 17.2% del PIB en el mismo periodo.






