Venezuela exigirá la vacuna contra la fiebre amarilla, con al menos diez días de antelación, a las personas que viajen a los estados Barinas, Aragua, Lara y Portuguesa debido a un brote en esas regiones.
La medida se aplicará a quienes planeen visitar esas zonas durante la próxima Semana Santa, y las autoridades recomiendan además el uso de ropa de manga larga y repelente en áreas boscosas para prevenir picaduras.
El Ministerio de Comunicación informó que se ha activado un protocolo especial de vigilancia epidemiológica y llamó a la población de los estados afectados a acudir a los centros de inmunización para frenar la propagación del virus.
La viceministra para Redes de Salud Colectiva, Magda Magris, instó a la población a vacunarse, recordando que la inmunización contra la fiebre amarilla suele aplicarse una sola vez.
El Gobierno declaró una alerta sanitaria tras la confirmación de 36 casos de fiebre amarilla en el territorio nacional y priorizó la atención en 22 parroquias de Aragua, Lara y Portuguesa, además de Barinas, donde se registra la mayor concentración de casos.
Las autoridades aclararon que en Caracas no se detecta presencia del virus de la fiebre amarilla.
La ministra de Salud informó que el Ejecutivo está adquiriendo nuevas dosis de vacunas para atender el brote, en el contexto del resurgimiento de la enfermedad en la región.
El refuerzo de la campaña de vacunación se coordinó tras una reunión entre la presidenta encargada y el representante de la Organización Panamericana de la Salud en el país.
Venezuela ha recibido donaciones de vacunas —incluyendo antífebril, antipolio y otras inmunizaciones infantiles— provenientes de países como India, Corea del Sur, Rusia y Brasil, entre otros.
Organismos médicos han señalado que el Programa Ampliado de Inmunización no alcanzó las metas previstas en cobertura vacunal, lo que las autoridades citan como un desafío a superar en la respuesta al brote.


