La posible imposición de aranceles por parte de Estados Unidos ha llevado al Parlamento Europeo a plantear la suspensión de la aprobación del pacto comercial con Washington, por el impacto que podrían tener esas medidas sobre países europeos implicados en Groenlandia. La decisión afectaría directamente las relaciones comerciales y el proceso de ratificación del acuerdo en las instituciones comunitarias.
El Partido Popular Europeo dijo apoyar el acuerdo, pero consideró que, ante las amenazas arancelarias, su aprobación no es posible en este momento y reclamó la suspensión de las concesiones arancelarias previstas en el texto. Su líder pidió además que no entren en vigor los beneficios arancelarios contemplados para productos estadounidenses.
El presidente estadounidense anunció la imposición de un arancel inicial del 10% a productos de varios países europeos que enviaron tropas a Groenlandia, con la intención de aumentarlo hasta el 25% y mantenerlo vigente hasta alcanzar un acuerdo sobre la compra de la isla por parte de Washington. La medida se presenta como una presión directa sobre gobiernos europeos y sobre las negociaciones comerciales pendientes.
El grupo de Socialistas y Demócratas reclamó la suspensión de las negociaciones y la activación del Instrumento Anticoerción, y su presidenta calificó de inaceptables los gravámenes anunciados, denunciando las amenazas contra quienes apoyan a Groenlandia. En su mensaje pidieron una respuesta comunitaria firme frente a lo que describieron como coacción.
La presidenta del Parlamento Europeo expresó el respaldo de la Unión Europea a Dinamarca y al pueblo de Groenlandia, subrayando que la isla no está en venta y que su soberanía e integridad territorial deben respetarse, y afirmó que ninguna amenaza arancelaria alterará esa postura. Otros responsables comunitarios coincidieron en la defensa de la integridad territorial de Groenlandia.
La presidenta de la Comisión Europea y el presidente del Consejo Europeo advirtieron que la imposición de aranceles socavaría las relaciones transatlánticas y podría desencadenar una peligrosa espiral de deterioro en los lazos entre ambas orillas. Por ello instaron a buscar respuestas coordinadas a nivel de la UE.
Los embajadores de los Estados miembros mantendrán una reunión extraordinaria para analizar la situación y coordinar la reacción de la Unión Europea ante las medidas anunciadas.



