Celaya se enmarca en la discusión sobre compras públicas y transparencia en la gestión de recursos del INCLUDIS
La reciente controversia en Celaya se centra en las compras realizadas por el Instituto Municipal de Inclusión y Atención a Personas con Discapacidad (INCLUDIS). A pesar de las adquisiciones de artículos que incluyen desde mobiliario hasta productos de alta gama, como audífonos AirPods por casi 10 mil pesos, el alcalde Juan Miguel Ramírez Sánchez ha manifestado su desacuerdo con este tipo de gastos. La discusión resalta la normativa vigente que permite a los consejos directivos de organismos descentralizados realizar adquisiciones sin supervisión directa.
El alcalde aclaró que estas compras son autorizadas por los consejos directivos, lo que permite un alto grado de autonomía en el proceso de adquisición. Esta excepción ha generado inquietudes entre los celayenses, dado que el municipio financia entre el 70% y 80% del presupuesto de dichos organismos sin un control suficiente sobre cómo se utilizan esos recursos.
Ramírez Sánchez resaltó que los gastos deben ser justificados y que la responsabilidad recaerá en el Consejo Directivo del INCLUDIS. Aun así, reconoció la incongruencia de que se asignen recursos significativos sin la necesaria supervisión por parte del gobierno centralizado.
Con este contexto, la administración municipal está trabajando en una reforma para mejorar los mecanismos de control interno y hacer más transparente la gestión de recursos hacia el área de inclusión y atención a personas con discapacidad. Este esfuerzo busca fortalecer la confianza de la comunidad celayense en la utilización de sus aportaciones y contribuir al desarrollo de una ciudad más justa e inclusiva.










