Volkswagen está evaluando la posibilidad de introducir en Europa los modelos que ha desarrollado en China. Esto incluye tanto la importación de vehículos completos como la opción de ensamblar sus componentes en plantas europeas. Actualmente, la empresa ha encargado un estudio de viabilidad para determinar la rentabilidad de este enfoque. Esta decisión podría representar una solución para fortalecer la presencia de Volkswagen en el mercado europeo, aunque también podría generar controversia interna.
El estudio en cuestión analiza varios aspectos, entre ellos:
- Importación de vehículos completos desde China.
- Ensayo del ensamblaje de componentes en Europa.
Este análisis es preliminar y podría ser descartado si no se considera viable. Anteriormente, el director ejecutivo Oliver Blume mencionó la posibilidad de introducir el modelo ID. Era 9X, sin embargo, actualmente se innova en un vehículo distinto que se espera tenga características similares al Touareg y utilizará la plataforma escalable china (CSP) de Volkswagen.
Es importante mencionar que esta plataforma será exclusiva de Volkswagen, garantizando control total sobre la tecnología del vehículo. Sin embargo, se requerirán adaptaciones para cumplir con los estándares del mercado europeo, abarcando modificaciones en sistemas de asistencia al conductor y en software.
Los aranceles se presentan como un factor crítico, ya que cualquier vehículo importado desde China estará sujeto a ellos. Aunque el Cupra Tavascan ha conseguido una exención arancelaria basada en su tecnología mayormente europea, los modelos que Volkswagen planee importar podrían enfrentar mayores tasas.
Los aranceles compensatorios actuales para los vehículos eléctricos fabricados en China varían según el fabricante:
- SAIC: 35%
- BYD: 17%
- Tesla: menos del 8%
La fabricación local de estos vehículos en Europa podría ser una solución para evitar aranceles y mejorar la utilización de las fábricas alemanas, con la planta de Zwickau como posible ubicación.
Los representantes de los trabajadores están abiertos a considerar modelos desarrollados en China, siempre que estos complementen los compromisos actuales con las fábricas alemanas. Sin embargo, algunos ejecutivos, como el director financiero Arno Antlitz, expresan preocupaciones sobre la estrategia de introducir vehículos de competidores que podrían afectar la percepción de calidad asociada a la marca Volkswagen.









