El papa León XIV, primer pontífice estadounidense en la historia, conmemoró la fiesta nacional de Estados Unidos en la residencia del embajador ante la Santa Sede. Este evento se llevó a cabo en el marco del 250 aniversario de la Declaración de Independencia de Estados Unidos.
Durante la celebración, el papa recibió una camiseta de la selección de fútbol de Estados Unidos para el Mundial, una pelota de béisbol conmemorativa «Freedom 250» y una tarta de manzana casera. La embajada de Estados Unidos ante la Santa Sede destacó que el pontífice apoyará al país en el Mundial.
León XIV, cuyo nombre secular es Robert Francis Prevost, es originario de Chicago y se trasladó a la residencia oficial después de una intensa jornada que incluyó una visita a la isla italiana de Lampedusa, un símbolo de la crisis migratoria en el Mediterráneo.
Aunque el papa rechazó asistir a los actos centrales del aniversario en su país natal, envió un mensaje a los estadounidenses reflexionando sobre la responsabilidad colectiva. En su carta, enfatizó la importancia de defender la vida humana, lo que también incluye acoger a los migrantes.
Además, participó en la ceremonia de entrega de la 38 Medalla de la Libertad en Filadelfia mediante un mensaje en vídeo. Esta medalla fue otorgada al pontífice por su contribución a la libertad, a través de una delegación estadounidense en Roma.
La conmemoración se desarrolla en un contexto de tensiones entre el Vaticano y la Administración del presidente Donald Trump. En abril, León XIV calificó de «inaceptable» la amenaza de Trump de «aniquilar toda una civilización» durante la crisis con Irán, a lo que el mandatario respondió criticando al pontífice por su posición política.









