Organizaciones ciclistas y de la sociedad civil han exigido auditorías y mejoras en la infraestructura vial tras la muerte de Martha Hernández. Estos grupos piden también atención integral a las víctimas y el desarrollo de políticas públicas que prioricen la seguridad en las vías.
Las solicitudes incluyen un llamado a la implementación de cambios en la política de movilidad y acciones estructurales urgentes. La comunidad demanda medidas inmediatas para garantizar la seguridad de quienes utilizan la bicicleta como medio de transporte.
La consigna «Ni una bici blanca más» ha resonado en la población, reflejando la creciente preocupación por la seguridad vial y la necesidad de un cambio en la gestión urbana.






