Human Rights Watch ha informado que colombianos fueron enviados a Sudán para luchar con las Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR) tras recibir entrenamiento en bases de Emiratos Árabes Unidos. Esta información genera preocupación local, pues pone de manifiesto la implicación de actores internacionales en un conflicto que ha dejado miles de víctimas en la región.
La organización publicó un informe que revela que, desde 2024, la empresa Global Security Services Group, con sede en Abu Dabi, contrató a «cientos de mercenarios colombianos» para participar en el conflicto que enfrenta a las FAR y al Ejército sudanés desde abril de 2023. La firma fue fundada por un alto funcionario emiratí, lo que sugiere vínculos significativos con el gobierno de Emiratos.
Se mencionó que los colombianos atravesaron dos bases militares en Emiratos antes de ser enviados a Sudán. Un entrevistado relató cómo evitó controles migratorios a su llegada y fue trasladado de inmediato a una base para recibir entrenamiento.
HRW también denunció que Emiratos proporciona apoyo militar a las FAR, implicadas en atrocidades en Sudán. La evidencia sobre la participación de colombianos en el conflicto comenzó a surgir en 2024, cuando se difundieron videos de un convoy interceptado por aliados del Ejército sudanés.
Investigaciones adicionales revelaron que estos mercenarios poseían armamento de manufactura búlgara, desviado de las Fuerzas Armadas de Emiratos, y se confirmaron su participación en combates en Al Fasher, donde se documentaron crímenes graves. Asimismo, un contratista colombiano admitió haber entrenado a niños en campamentos de la región, lo cual constituye un crimen de guerra según el derecho internacional.
Emiratos Árabes ha negado su apoyo a las FAR, alegando que sólo brinda asistencia humanitaria. El conflicto en Sudán ha dejado decenas de miles de muertos y ha provocado el desplazamiento de aproximadamente 14 millones de personas, mientras que más de 19.5 millones enfrentan crisis alimentaria, según datos de Naciones Unidas.









