El brote de ébola en la República Democrática del Congo ha alcanzado 363 casos confirmados y 62 muertes, según el último informe del Ministerio de Salud. La mayoría de los contagios, 341, y 48 de los decesos se han registrado en la provincia de Ituri, epicentro de la epidemia.
Las autoridades han informado sobre 206 pacientes en aislamiento y seis recuperados. La tasa de letalidad del virus se sitúa actualmente en un 17.1%. Equipos locales y socios internacionales continúan movilizados para proteger a las comunidades en riesgo.
La vigilancia activa ha permitido la identificación de nuevas áreas afectadas, adaptándose rápidamente a la situación. En un contexto de crisis sanitaria, el gobierno ha reabierto el aeropuerto de Bunia, cerrado dos semanas atrás debido al brote.
La epidemia, declarada oficialmente el 15 de mayo, se ha extendido a las provincias orientales de Kivu del Norte y Kivu del Sur, y también ha llegado a Uganda, donde se han reportado 15 contagios, incluido un fallecimiento considerado un caso importado. La cepa de Bundibugyo, responsable de este brote, presenta una tasa de letalidad que varía entre el 30% y el 50% y no cuenta con una vacuna o tratamiento específico aprobado. La Organización Mundial de la Salud la ha catalogado como una emergencia de salud pública de importancia internacional.








