La inquietud sobre si es correcto colocar alimentos calientes directamente en el refrigerador es una pregunta común en muchos hogares. Esta cuestión, rodeada de mitos y creencias, ha llevado a muchas personas a dudar entre dejar la comida enfriar o refrigerarla de inmediato.
De acuerdo con una ingeniera en alimentos, es más perjudicial permitir que los alimentos se mantengan a temperatura ambiente durante períodos prolongados. Las bacterias patógenas, que pueden causar enfermedades, prosperan en un rango de temperatura entre 5 °C y 60 °C. Por lo tanto, es recomendable guardar los alimentos en el refrigerador en un plazo no superior a dos horas, o una hora en condiciones calurosas.
Colocar comida caliente en el refrigerador es una práctica generalmente segura, siempre y cuando se eviten ciertas condiciones. No se sugiere introducir alimentos hirviendo directamente en contenedores grandes y sin tapa, ya que esto puede propiciar que el centro de los alimentos no se enfríe de manera adecuada y se mantenga en temperaturas favorables para la proliferación de microorganismos.
Asimismo, el vapor y la condensación generados por alimentos calientes pueden incrementar la humedad dentro del refrigerador, lo que favorece el crecimiento de hongos y moho. Para una mejor conservación, se recomienda dividir los alimentos en porciones pequeñas, colocándolos en recipientes poco profundos y con cierres herméticos, lo que facilita un enfriamiento más rápido y efectivo.
Aunque es posible que la refrigeración de alimentos calientes ocasione un ligero aumento en el consumo energético del aparato, los modelos más nuevos de refrigeradores han sido diseñados para manejar esta situación de manera más eficiente. Por lo tanto, la preocupación en este aspecto puede ser mínima.


