Cristiano Ronaldo, capitán de la selección portuguesa y delantero del Al-Nassr, asistió a una cena en la Casa Blanca como parte de la delegación que acompaña al príncipe heredero de Arabia Saudita, Mohammed bin Salman, en su visita a Estados Unidos.
Durante la ceremonia, el expresidente Donald Trump resaltó la presencia del reconocido futbolista, mencionando que su hijo, Barron, estaba especialmente emocionado por conocer a Ronaldo. «Mi hijo es un gran fan de Cristiano Ronaldo. ¡Tenemos a Ronaldo aquí!… Ahora me respeta un poco más», comentó Trump, agradeciendo la asistencia del futbolista.
Ronaldo, junto a su esposa Georgina Rodríguez, ocupó un lugar destacado en la mesa del Salón Este. Aunque no fue invitado a dar un discurso, su presencia fue valorada en un evento que Trump caracterizó como una reunión con «un verdadero socio para la paz y la prosperidad» en el contexto internacional, haciendo énfasis en la importancia de la colaboración en el Medio Oriente.
La cena sufrió un retraso debido a condiciones climáticas adversas, ya que una fuerte lluvia obligó a colocar una carpa sobre la alfombra roja. Además de Ronaldo, el evento también contó con la presencia del magnate tecnológico Elon Musk, quien regresó a la Casa Blanca tras un período de distanciamiento con Trump. Musk y Ronaldo se sentaron en mesas adyacentes, destacando así la mezcla de figuras del deporte y la tecnología en el evento.



