En Adamuz (Córdoba) al menos 21 personas murieron y decenas resultaron gravemente heridas tras el descarrilamiento de un tren de alta velocidad que invadió la vía contigua y colisionó con otro convoy que circulaba en sentido contrario.
El tren de la compañía Iryo, con 317 pasajeros y destino a Madrid, sufrió el descarrilamiento de sus tres últimos vagones, que impactaron contra los dos primeros vagones del Alvia de Renfe con destino a Huelva, proyectándose ambos fuera de la vía.
Como consecuencia del choque se registraron numerosas víctimas y heridos de gravedad en el lugar del siniestro, donde trabajan equipos de rescate y servicios sanitarios para atender a los pasajeros y excarcelar a afectados atrapados.
La Junta de Andalucía activó el Plan Territorial de Emergencias de Protección Civil en fase uno y movilizó recursos iniciales, incluidos vehículos y efectivos de bomberos, equipos de policía local con material de apoyo y carpas de mando avanzado.
También se desplazaron efectivos y vehículos de Protección Civil, generadores y autobuses para el traslado de pasajeros, además de guardias civiles de municipios cercanos y los alcaldes de las localidades implicadas, presentes en la zona.
La Unidad Militar de Emergencias envió un escuadrón con material de rescate, sanitario, de avituallamiento y equipos de excarcelación e iluminación para reforzar las labores sobre el terreno.
Familiares de pasajeros del convoy con destino a Huelva se concentraron en la estación onubense ante la imposibilidad de contactar con sus allegados; en el recinto se habilitó un punto de atención psicológica y las autoridades locales acudieron para prestar apoyo.
Las principales estaciones implicadas permanecerán abiertas durante la noche para acoger a los cientos de viajeros que no pudieron continuar su viaje, mientras el Gobierno indicó que trabaja con las autoridades competentes y los servicios de emergencia para auxiliar a los afectados.
Diversas fuerzas políticas, instituciones europeas y la Casa Real manifestaron su pesar y ofrecieron apoyo, y varias comunidades autónomas se ofrecieron a colaborar con Andalucía en las tareas de rescate y asistencia sanitaria; la agenda oficial del presidente fue suspendida.




