Freddy Andreasson: un viaje fascinante desde Suecia hasta Guadalajara
Su historia comienza en Suecia, pasa por Australia y finalmente llega a México. Freddy se trasladó temporalmente a Guadalajara para ayudar a un amigo en la apertura de un café, y ese fue el momento que cambió el rumbo de su carrera.
En Guadalajara, Freddy se sumergió en el mundo del tequila y los destilados de agave, un interés que se convirtió en el corazón de su trabajo. Fundó El Gallo Altanero en 2018, un proyecto que destaca a los productores independientes y la diversidad del agave mexicano. Desde entonces, su bar se ha convertido en un referente en la escena local.
Freddy dice: «Cuando llegas a un lugar nuevo estás aprendiendo todo el tiempo. Esa curiosidad infantil te mantiene abierto y se refleja en cómo creas.»
Hoy, su trayectoria lo lleva a ser parte de los North America’s 50 Best Bars 2026. No solo es por el crecimiento de su bar, sino también por su manera de conectar disciplina, producto y territorio, ampliando la coctelería de agave con una visión contemporánea y más arraigada.



