El periodista ruso Dmitri Muratov, ganador del Nobel de la Paz en 2021, reafirmó su convicción de que el periodismo profesional es esencial para combatir la dictadura y el fascismo. Durante un evento en París por el centenario de la Federación Internacional de Periodistas, subrayó que la verdad es más necesaria que nunca en un contexto global donde su importancia se ha visto disminuida.
Muratov advirtió sobre el creciente poder de la desinformación, impulsada por dictadores que niegan la veracidad de las noticias y desestiman la verificación de datos como una violación de la libertad de expresión. Resaltó el riesgo asociado con la obtención de la verdad, destacando que, a menudo, implica poner en juego la vida de los periodistas, en contraste con la facilidad de la difusión de mentiras.
En su intervención, también abordó el impacto de la inteligencia artificial en la creación de contenidos falsos, instando a que los profesionales del periodismo recuperen su rol fundamental. Recordó que la propaganda ha evolucionado en su difusión a través de las redes sociales, amplificando las noticias falsas y el odio.
Muratov, quien cofundó el medio crítico con el gobierno Novaya Gazeta, ha sido testigo del asesinato de varios de sus colegas desde su fundación en 1993. Obtuvo el Nobel de la Paz junto a Maria Ressa por su compromiso con la libertad de expresión. A lo largo de su trayectoria, Muratov ha sido un firme defensor de la verdad periodística en un mundo cada vez más polarizado.



