Los Eagles de Philadelphia, actuales campeones del Super Bowl, enfrentaron un partido complicado que no destacó por una actuación brillante. Desde el inicio, un balón suelto en el saque inicial y una serie de penalizaciones, junto con tres intentos de gol de campo desviados, complicaron su desempeño. A pesar de un déficit en el medio tiempo, el equipo logró reponerse y se llevó una victoria por 29-18 frente a los Commanders de Washington, asegurando así su segundo título consecutivo de la NFC Este.
El mariscal de campo Jalen Hurts completó 22 de sus 30 lanzamientos, destacándose A.J. Brown y DeVonta Smith, quienes atraparon 15 de esos pases, contribuyendo a un total de 185 yardas y dos touchdowns, sin pérdidas de balón. Además, Hurts mostró su capacidad en el juego terrestre, con 40 yardas ganadas en siete intentos.
Saquon Barkley también tuvo una destacada participación, anotando un touchdown con una carrera de 12 yardas, formando parte de su total de 21 acarreos y 132 yardas. Con esta victoria, los Eagles, que ahora tienen un récord de 10-5, rompen una racha de tres derrotas consecutivas y consolidan su lugar en la NFC Este. Este logro los convierte en el primer equipo en liderar la división en temporadas consecutivas desde que ellos mismos lo lograran entre 2001 y 2004, marcando la mayor sequía de campeones repetidos en la historia de la NFL para cualquier división.







