En México el crecimiento del comercio electrónico se percibe como un motor clave del mercado minorista local, con una participación cada vez mayor en las ventas y señales de maduración del consumo digital.
Un informe elaborado por Endeavor Data Unit con apoyo de Mercado Libre indica que el comercio electrónico en América Latina crece a un ritmo superior al promedio global y alcanza un valor aproximado de 215.000 millones de dólares.
El documento afirma que el e-commerce es solo la punta del iceberg: detrás de cada transacción operan capas como pagos, logística, crédito, publicidad y tecnología que reconfiguran la creación y captura de valor en la economía digital regional.
En México, la participación del comercio electrónico sobre el comercio minorista total se ha ampliado de manera significativa en los últimos años, reflejando una aceleración del canal digital.
El estudio proyecta que el país podría superar a Estados Unidos en penetración del e-commerce minorista, mostrando cifras comparables entre ambos mercados y un avance en la adopción del consumo en línea.
Los consumidores muestran mayores exigencias operativas: la mayoría de las compras en línea se realiza desde teléfonos inteligentes, la lealtad es frágil y una proporción significativa de usuarios estaría dispuesta a abandonar una plataforma tras una sola experiencia negativa.
Los principales puntos de fricción siguen siendo los retrasos en las entregas, mientras que la claridad en precios y políticas es considerada muy importante por una amplia mayoría de compradores, por encima de la personalización de recomendaciones.
El informe también destaca una reconfiguración del capital: el valor tiende a concentrarse en la infraestructura que habilita las ventas en línea. La inversión promedio por empresa se concentra en crédito y pagos, seguida de logística y fulfillment, mientras que los marketplaces muestran mayor fragmentación.
Como ejemplo de esa transición, el reporte cita a Mercado Libre, que registró ingresos netos por 7.400 millones de dólares en un trimestre, con 57 % procedente del negocio de comercio y 43 % de su plataforma de pagos.




