El Olympique de Lyon, un club con una rica historia en la Ligue 1, ha sido descendido administrativamente a pesar de haber concluido la temporada 2024-25 en la sexta posición. Esta drástica decisión fue tomada por la Comisión de Control de Clubes Profesionales (DNCG), el ente regulador del fútbol en Francia, debido a significativas irregularidades financieras.
Un informe oficial señala que el Olympique de Lyon enfrenta deudas que superan los 505.1 millones de euros, una cifra que infringe las normativas económicas estipuladas para la Primera División. Este fallo representa un golpe contundente para una organización que no experimentaba el descenso desde hace tres décadas y media, periodo durante el cual logró recuperar su estatus en la élite del balompié francés.



